En pleno boom de lanzamientos de MINI, asistimos a la llegada de dos curiosos y diminutos deportivos, que presentaban una atractiva línea. 

Estamos hablando de los Coupé y Roadster que, al igual que el resto de la gama, se beneficiaron de un motor turbodiésel, de 2,0 litros de cilindrada, de origen BMW, con 143 CV de potencia. 

Centrándonos en el Coupé, con cambio manual, alcanzaba los 216 km/h, aceleraba en 7,9 segundos de 0 a 100 y declaraba un consumo medio de 4,3 litros cada 100 kilómetros. 

Hoy en día, se encuentran unidades interesantes por cifras que se mueven entre 18.000 y 20.000 euros.