En 2014, la compañía británica presentó el Range Rover SVR (Special Vehicle Racing), un TT deportivo que se convertiría en el modelo más rápido y potente de la marca.

Bajo el capó, incorpora un motor V8 de gasolina, con 5,0 litros de cilindrada y un compresor, que desarrolla 550 CV de potencia. ¿Sus prestaciones? Este SUV de lujo es capaz de alcanzar 283 km/h y de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 4,5 segundos. Sin duda, coche augura un futuro prometedor a la marca, ya que demuestra que es capaz de ofrecer algo más que todoterrenos de lujo. 

– Anthony Alaniz