Casi 30 años después del lanzamiento del primer Range Rover, la tercera generación de este TT, que llegó en 2002, supuso un gran paso adelante. 

Fue el primer Range Rover construido bajo el paraguas de BMW y heredaba muchos de sus componentes del célebre BMW Serie 5 E39. Incluso en el apartado de motores, donde curiosamente convivieron un propulsor 4.4 V8 de origen germano con una mecánica Land Rover, de 4,2 litros, sobrealimentada mediante compresor.

También fue la primera generación del Range Rover en recibir un diseño radicalmente nuevo, propio de un automóvil de lujo, algo que le sirvió para convertirse en uno de los TT favoritos de la alta sociedad... y en todo un éxito de ventas. 

– Jeff Perez