Con ese nombre, solo podía ser el modelo de referencia del fabricante británico. Sus 800 CV se extraen de un fantástico motor 4.0 V8 con dos turbocompresores. Lógicamente, este superdeportivo acelera como un rayo, pues alcanza los 100 km/h desde parado en tan solo 2,8 segundos. En cuanto a la velocidad máxima, llega a 340 km/h. 

Malas noticias, porque las 500 unidades previstas ya están adquiridas, a razón de 850.000 euros cada una.