Lanzado a mediados de los 80, este rival de los Golf GTI y Kadett GSi con culata de 16 válvulas de la época, presenta un diseño bastante personal, con una carrocería en la que no faltaban rasgos deportivos, como las características llantas de aleación. 

Respecto al motor, en un primer momento, optó por el mismo bloque 1.9 del 205 GTI, con 130 CV, aunque, posteriormente, el GTI 16 aumentó su potencia hasta los 160 CV.