Tras el restyling del año 1996, Peugeot sustituyó la variante XSi del 106 por una nueva, y con más tirón deportivo, llamada GTi.

En resumen, diremos que contaba con un motor 1.6 de gasolina, con 16 válvulas, que disfrutaba de 120 CV y una puesta a punto un poco menos radical que la del 106 Rallye.