Como primer representante japonés, nos encontramos con el Nissan Sunny GTI, un modelo que no se vendió demasiado en nuestro mercado, comparado con otros modelos como el propio Golf GTI. Por eso, en cierto modo, encontrarse con uno en buen estado puede considerarse un auténtico reto.

En el caso del GTI convencional, contaba con un motor 2.0 de 150 CV. El GTI-R, mucho más raro y exclusivo, se usó para homologar el modelo de rallies y contaba con una potencia mucho más elevada, 230 CV, gracias a un propulsor turbo. Además, también contaba con tracción 4x4.