Durante el restyling del año 1991, Citroën introdujo el AX GTi en la gama, con un motor de 1.360 cm3 y 100 CV de potencia, que le permitía alcanzar los 190 km/h de velocidad máxima y acelerar de 0 a 100 en 9,4 segundos. Algo lógico, teniendo en cuenta que su peso era inferior a los 800 kilos.