Este compacto deportivo, de 4,06 metros de longitud, se convirtió en la versión más deportiva de la tercera generación del exitoso Ford Escort

Para desarrollarlo, la compañía norteamericana tomó como base la versión XR3i... y le añadío un turbocompresor Garret T3. De esta forma, la mecánica de gasolina, con 1,6 litros de cilindrada de este Ford, llegó a desarrollar 132 CV y a ofrecer unas prestaciones notables: una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 8,3 segundos y una velocidad máxima que superaba la barrera de los 200 km/h.