Este Fiat es uno de los máximos exponentes entre los utilitarios turbo de los años 80. Y si repasas su ficha técnica, te darás cuenta de que no es por casualidad: su motor turboalimentado de gasolina, con 1,3 litros de cilindrada y 105 CV, le permitía desplazar los 845 kilos del conjunto hasta una velocidad máxima de 200 km/h, al tiempo que aceleraba, de 0 a 100 km/h, en 8,3 segundos.

En marcha, el modelo italiano era un vehículo muy divertido, siempre que no se le perdiera el respecto y se tuviera en cuenta que sus pequeños neumáticos sufrían más de la cuenta, para transmitir los 147 Nm de par máximo al asfalto.