Presentado en el año 1953, el 550 Spyder (o 550 RS, como prefieras) se desarrolló para la competición, un área en el que fue especialmente exitoso. Si no, basta con echar un vistazo a su palmarés en las carreras, en el que se incluye el primer triunfo en la Targa Florio de la marca, en 1956. 

En este caso, el motor bóxer tetracilíndrico, de 1,5 litros, entregaba unos 110 CV de potencia. Combinado con un peso realmente ligero, apenas 550 kilos (un guiño a su nombre), sus prestaciones eran apabullantes.