Este coche es fruto de combinar el saber hacer inglés con el estilo italiano. El Rolls-Royce Hyperion es un modelo único, del que tan solo se ha construido una unidad... que no desentonaría, en absoluto, aparcado junto a un yate en Mónaco. 

Este Rolls-Royce se construyó por encargo del coleccionista de coches Roland Hall, pero ha estado a la venta desde que se fabricó. Si te preguntas cuál es su precio, lo más seguro es que no puedas pagarlo.