Originalmente nació como un concept car para homenajear a Sergio Pininfarina, aunque finalmente terminó convirtiéndose en un coche de producción. 

Desde el punto de vista mecánico, se trata del mismo modelo que el Ferrari 458 Spider, aunque, al entrar en la cadena de montaje, se modificaron algunos elementos como el parabrisas y algunos componentes rediseñados de Ferrari

Tan solo se fabricaron seis unidades, todas en colores diferentes, por el módico precio de 245.000 euros.