El Ferrari FF causó un gran revuelo cuando aterrizó en el mercado en 2012. Se trataba del primer Ferrari con tracción total y su primer vehículo 'familiar'... o, mejor dicho, 'shooting brake'.

El FF era un automóvil inusual, pero también popular. En parte, gracias a un diseño más atractivo que el del 612 Scaglietti, modelo al que sustituyó.