Era más pequeño, potente y con un diseño más innovador que el Ferrari 599, al que reemplazó en 2012 y, además, anticipó el diseño de los Ferrari posteriores.

Sin embargo, no estuvo durante mucho tiempo a la venta y, tras cinco años en el mercado, dejó su lugar al Ferrari 812 Superfast. Un modelo que, con 800 CV, sigue siendo el representante con motor atmosférico más potente de la historia de la marca italiana.