Tal vez lo desconozcas, pero el Ferrari California nació como un proyecto para Maserati, al que los elevados costes de desarrollo terminaron transformando en un 'Cavallino Rampante'. 

Sin duda, el coche resultó realmente innovador para Ferrari: se convirtió en el primer modelo del fabricante italiano con techo duro en incorporar un motor V8 delantero y una transmisión automática de doble embrague, de siete velocidades, al tiempo que también fue primero en disponer de inyección directa de gasolina.

No está nada mal, teniendo en cuenta que se trataba de un modelo 'de acceso'.