El Cambiano era la interpretación de Pininfarina del futuro. Con este vehículo, la compañía decidió volver a las líneas de diseño básicas y limpias, en un mundo de vehículos repletos de elementos complejos. 

Por lo menos en el exterior, ya que, en el habitáculo, el techo era una gran pantalla de vídeo. Por otro lado, se trataba de un coche óptimo desde el punto de vista aerodinámico... Una pena que no se vendiese.