La crisis del petróleo ya había sacudido a Estados Unidos cuando Pontiac lanzó el primer SD-455, en 1973. Por tanto, las restricciones de emisiones ya golpeaban duro a los fabricantes en 1974, momento en el que este Trans Am llegó al mercado. 

De este modo, no es de extrañar que el motor V8 solo alcanzara los 290 CV, cuando unos años antes, habría superado sin problema los 400. Pero, para que te hagas una idea de cómo era la situación, en ese mismo año, Ford presentó la segunda generación del Mustang... sin motor V8 en la gama. 

Sin duda, nos encontramos ante uno de los mejores 'muscle cars' clásicos de todos los tiempos.