Una opción segura para comenzar la lista. El Boss 302 no era el Mustang más poderoso de la época, ya que ese honor recaía en el temible Boss 429. Sin embargo, se convirtió el héroe de la clase trabajadora, gracias a su motor 5.0 V8, de 290 CV.

También fue una estrella en competición, en los eventos de SCCA, y hoy es uno de los Mustang más emblemáticos de todos los tiempos.