El noveno y último título del WRC de Sébastien Loeb llegó con el Citroën DS 3. Y, de cara a aprovechar el tirón, la firma francesa lanzó una serie especial, limitada a tan solo 200 unidades, que se caracterizaba por la pintura mate Negro Tarmac, en contraste con los detalles en color Rojo Aden.

Como curiosidad, además de estar numerado, este DS 3 contaba con la firma del piloto francés.