Sin duda, la historia de pocos coches y pilotos está tan unida como la del Mitsubishi Lancer y Tommi Makkinen. 

Dicho esto, el Evo VI TME siempre será recordado como uno de los coches que mejor han trasladado el espíritu de la competición, desde los tramos de rallies hasta las carreteras abiertas al tráfico.

Presentado en 1999, se trataba de una serie especial del Evo VI, con 280 CV de potencia, que celebraba el cuarto título mundial del piloto finlandés. Disponible solo en algunos colores (rojo, negro, plata, azul y blanco), este Mitsubishi contaba de un paragolpes específico, llantas de aleación Enkei, asientos Recaro, volante MOMO, diferentes pegatinas exteriores...