En 2008, tras el éxito del C4 by Loeb, Ford España lanzó una serie especial, limitada a 600 unidades, que rendían homenaje a sus pilotos en el WRC.

En el caso del coche dedicado a Hirvonen, solo se podía escoger en color blanco, al tiempo que presumía de un kit aerodinámico específico y unas llantas de aleación de 18 pulgadas. 

Desarrollado sobre el motor 1.8 TDCi, de 115 CV, costaba 18.570 euros.