Por lo general, si un testigo como este se enciende en color rojo, significa que hay una avería en los airbags del coche. Aunque no impide seguir circulando, conviene repararlo cuanto antes ya que, en caso de accidente, podrían no funcionar los airbags y los pretensores de los cinturones.

¡¡Ojo!! No confundas este testigo con el que indica que el airbag del acompañante está desactivado. ¿La forma de diferenciarlo? En este último supuesto, se encenderá en amarillo un testigo como el de la imagen que, por lo general, tiene el número 2 a la derecha.