Existen muchos modelos que no cuentan con un termómetro que muestre la temperatura del refrigerante, pero, en su lugar, incorporan este testigo de color rojo, que se enciende cuando el nivel de líquido refrigerante es insuficiente, o bien, cuando la temperatura del motor es excesiva.

Si se ilumina, lo mejor que puedes hacer es detener el coche en un lugar seguro, comprobar visualmente el nivel de líquido refrigerante, ya que la avería podría deberse a una fuga, y esperar a que el motor se enfríe. ¡Ojo! No intentes abrir el tapón del refrigerante o podrías quemarte.

Si el nivel de refrigerante es suficiente y, al arrancar se enciende el testigo de nuevo, para y llama a las asistencias. Si sigues circulando, podrías causar una avería de miles de euros.