El sucesor del Cinquecento llegó al mercado en el año 1998 y se mantuvo en él hasta bien entrado el siglo XXI. Concretamente, hasta 2010.

Gracias a su contenida longitud, 3,34 metros, resultaba el vehículo ideal para moverse (y aparcar) por la ciudad. Ofrecía una carrocería de tres puertas y un motor de 1,1 litros, con 54 CV.