Con la llegada de la temporada 2008, desembarcó el nuevo SL 63 AMG. Un modelo que contaba con un motor 6.3 V8, de 525 CV, y presumía de una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 4,4 segundos. Además, disfrutó de una preparación especial, que rebajaba 220 kilos el peso.