Nada más lanzarse, el Ford Focus 2018 comenzará a rivalizar contra el SEAT León, el Renault Mégane y el Volkswagen Golf, entre otros muchos compactos. 

Además de los acabados tradicionales, la gama comprenderá tres versiones muy personales. La ST-Line va destinada a los clientes más deportivos; la Vignale, a los cuidadosos por el detalle; y la Active, a los que les guste la estética SUV. Más adelante, llegarán las variantes de altas prestaciones ST y RS. 

En cuanto al interior, esperamos un diseño parecido al habitáculo del Fiesta, con una pantalla flotante y materiales de mayor calidad, para ganar en calidad percibida.