Si cualquier 911 está pensado para ser el rey de las curvas, la última generación roza la perfección dinámica, gracias, en parte, al sistema de dirección a las cuatro ruedas.

La extensísima gama del modelo alemán comprende todo tipo de versiones. Si nos decantamos por la más exclusiva, tenemos que hacer referencia al 911 GT2 RS, con un motor bóxer (por supuesto) biturbo, de seis cilindros y 3,0 litros, con 700 CV.