Conduzcas el modelo que conduzcas, las cámaras de ayuda al aparcamiento siempre son una buena idea, de cara a mantener la pintura de la carrocería intacta. Sobre todo, cuando el precio del coche supera los 200.000 euros. 

Ahora bien, para disfrutar de la trasera en este Ferrari, hay que abonar 1.920 euros, que ascienden a los 4.320, si queremos incluir frontal y posterior.