A pesar de ser solo un ejercicio de estilo, el pick-up cumple con todos los requisitos de un vehículo de calle. 

El hermano mayor del Amarok comparte línea estética con el Atlas, el todocamino de siete plazas de Volkswagen, y adopta una caja de carga amplia y con estilo. 

En el habitáculo, predomina el diseño minimalista, con dos pantallas de gran tamaño. 

A diferencia de la mayoría de los prototipos, está propulsado por un motor V6, de 3,6 litros, y no por un sistema híbrido. ¡Buen trabajo, Volkswagen!