El segundo representante de ocho cilindros es el que emplean los McLaren 720S y 720S Spider. Es un V8 biturbo, de 4,0 litros, que entrega 720 CV de potencia a 7.500 rpm. Además está asociado a una transmisión automática de doble embrague, de siete velocidades. 

Lógicamente, el deportivo británico logra unas prestaciones sobresalientes: acelera de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos y de 0 a 200 en 7,8. En cuanto a la velocidad máxima, alcanza 341 km/h.