De aspiración atmosférica, este motor es el diez cilindros más potente. Se trata de un V10, de 5,2 litros, que en el Lamborghini Huracán Performante, entrega 640 CV a 8.000 rpm y 600 Nm a 6.500 vueltas. 

Vinculado a una transmisión automática de doble embrague, con siete marchas, esta mecánica propulsa al superdeportivo italiano a 325 km/h. Además, el coche detiene el cronómetro en 2,9 segundos, al acelerar de 0 a 100.