No es habitual encontrarse con un motor de cinco cilindros en línea, pero, afortunadamente, hay ejemplos tan fantásticos como este bloque de Audi. Turboalimentado y con 2,5 litros de cilindrada, entrega 400 CV entre 5.850 y 7.000 rpm.

Dos modelos que lo emplean son el RS 3 Sportback, el compacto más potente del mercado, y el TT RS, la variante tope de gama del deportivo alemán.