En esas distintas evoluciones, fue uno de los triunfadores del Campeonato del Mundo de Rallies, en la etapa del Grupo B. A fin de cuentas, permitió que Hannu Mikkola y Stig Blomqvist se hicieran con el título en 1983 y 1984.

Según los datos de la época, este motor, que fue todo un empujón para la popularidad de los motores de cinco cilindros, entregaba unos 360 o 370 CV y 450 Nm de par.