Los certámenes de turismos, como el IMSA GT, fueron el destino escogido por la marca, tras su salida del mundo de los rallies. Allí, pudimos ver el motor de cinco cilindros más potente que ha ensamblado Audi, al menos, oficialmente. 

A fin de cuentas, el bloque 2.2 que montaba el Audi 90 quattro IMSA GTO declaraba 720 CV de potencia, unos 200 más que su antecesor, el 200 Trans-Am.