El TTRS fue el encargado de estrenar la última y más potente evolución del motor 2.5 TFSI hasta la fecha, con 400 CV de potencia. 

Una cifra que le permite alcanzar una velocidad máxima autolimitada a 250 km/h y acelerar de 0 a 100 en 3,7 segundos. Valores propios de auténticos superdeportivos... mucho más costosos, la verdad.