Contrariamente a lo que se piensa, la última evolución del coche de rallies no fue la más exitosa; al menos, en lo que al Mundial se refiere. Y eso que fue tremendamente potente, ya que llegó a alcanzar 600 CV. Sin embargo, solo cosechó una victoria, a manos de Walter Röhrl, en sus seis apariciones. 

Eso sí, tras la obligada jubilación, su fama aumentó, todavía más, tras el triunfo del piloto alemán en Pikes Peak, en 1987.