Un 'roadster' británico dotado de un motor central y propulsión trasera solo puede significar diversión al volante, como era el caso del MG F.

Impulsado por mecánicas de entre 115 y 160 CV, en Europa, se comercializó entre 1995 y 2005. Más adelante, estuvo a la venta en China, bajo el paraguas del Grupo de Automóviles Nanjing.