En su día, esta unidad del 205 GTi, matriculada en 1989, batió todos los récords, al ser adquirida por una cifra cercana a los 36.500 euros. 

El modelo en concreto, estrictamente de serie, mantenía perfectamente a punto el motor 1.9, de 130 CV, así como múltiples elementos tal y como salieron de fábrica: pintura, tapicería, los neumáticos Pirelli... Y lo mejor de todo, es que no alcanzaba los 8.000 kilómetros.