Sin duda, nos encontramos ante la joya de la corona. Este impoluto Turbo 16, fue propiedad de André de Cortanze, Director Técnico de Peugeot Sport, de 1984 a 1992, y uno de los hombres que intervino activamente en la puesta a punto del 205 T16 de de rallies.  

Ahora bien, lo mejor de todo, es que esta unidad solo tiene... ¡243 kilómetros! Por eso, no nos extraña que se vendiera por una cifra cercana a los 300.000 euros.