De perseguidor... a perseguido. Esa podría ser la metamorfosis sufrida por el Ford Mustang Bullitt. Un coche que algo sabe de persecuciones... ¿no crees?

Y, aunque en Europa no sería la mejor opción, por sus dimensiones y diseño llamativo, en Estados Unidos sería un modelo ideal. 

Dotado de un propulsor V8 de gasolina, con 464 CV de potencia, sería suficiente para salir airoso de la situación más complicada. De lo contrario, debo decirte una cosa: en la foto de la ficha policial, nunca quedarás tan cool como Steve McQueen.