Diseñado por Pininfarina, este coupé de cuatro plazas es uno de los coches más atractivos de finales de los 90, hasta el punto de que su imagen recordaba a la de algunos Ferrari de la época, como el 456 GT.

Sin embargo, más que por ser un modelo extremo, el Peugeot 406 Coupé destacaba por ser utilizable en el día a día: contaba con cuatro cómodas plazas, un razonable maletero de 390 litros y era el único coupé de la época disponible con mecánicas turbodiésel. 

Este Peugeot se comercializó con motores atmosféricos de gasolina 2.0 de 136 CV, 2.2 de 158 CV y 3.0 V6 de 194 CV (207, tras el restyling de 2003); mientras que, en turbodiésel, recurría a un motor 2.2 de 136 CV

No te será difícil encontrar unidades de segunda mano a precios inferiores a 5.000 euros... pero la mayoría superan los 200.000 kilómetros.