Fue uno de los coupés más vendidos de los años 90, el automóvil de cuatro plazas más afilado del mundo (con un coeficiente aerodinámico Cx de 0,26) y un modelo tremendamente veloz: en concreto, su versión turboalimentada de gasolina, con motor de 2,0 litros y cuatro cilindros, desarrollaba 204 CV... y era capaz de alcanzar 245 km/h. Una cifra brillante en la época. 

El cualquier caso, el corazón de la gama de este Opel fueron las versiones de 2,0 litros, con potencias que oscilaban entre los 115 y los 150 CV; esta última, dotada del sistema de tracción total VarioTrac. Por el otro lado, en un punto intermedio, se situó el 2.5 V6 de 170 CV.

Por desgracia, el principal problema del Opel Calibra es que resulta casi imposible encontrar unidades originales de segunda mano.