La segunda generación del Ford Probe apareció en 1992, contaba con un diseño espectacular y, desde el punto de vista mecánico, era un clon del Mazda MX-6.

En cuanto a los motores, este Ford se comercializó con dos variantes: un 2.0 de 115 CV y un 2.5 V6 de 165 CV, de procedencia Mazda. Eso sí, encontrar unidades en buen estado resulta cada vez más difícil.