Este coupé despuntaba por el elegante diseño de la carrocería, su calidad de acabados y por algo que, en la actualidad, comienza a ser habitual, pero que en los 90 era una revolución: el sistema de dirección a las cuatro ruedas 4WS, controlado electrónicamente. 

Te recomendamos el Honda Prelude 2.2 VTI, dotado de un motor atmosférico de gasolina, con 2,2 litros, que desarrolla 200 CV a 6.800 rpm.