Este redondeado coupé, desarrollado a partir del Audi 80 de la época, contaba con un práctico habitáculo de cinco plazas, en el que destacaba un diseño bastante sobrio y una gran calidad de acabados. En el exterior, su trasera levantaba pasiones en la época. 

Aunque en la actualidad tiene unos precios muy bajos, las unidades bien conservadas de este Audi cuentan con tarifas elevadas (pueden superar los 5.000 euros), en especial la variante deportiva S2, de 220 CV... que pude llegar a costar más de 16.000 euros.