Sin duda, nos entristeció mucho no conocer la versión definitiva del deportivo japonés. A cambio, Toyota mostró el prototipo de la variante de competición, que vislumbraba las líneas maestras del vehículo. 

¿Qué debemos esperar de él? Principalmente, una carrocería coupé, parecida a la del prototipo FT-1 Concept, y motores de gasolina de origen BMW. Se habla de dos niveles de potencia: 200 y 340 CV. Por supuesto, toda la fuerza mecánica se canalizará al eje trasero.