El primer vehículo eléctrico de competición de la marca española emplea la base del SEAT León TCR. Monta nada menos que cuatro motores eléctricos, que desarrollan una potencia combinada de 408 CV (300 kW), si bien pueden alcanzar picos de 680 CV (500 kW).

Este modelo seguirá completando pruebas en su fase de desarrollo. En el mejor de los casos, podríamos verlo compitiendo en alguna carrera a lo largo de este año.