Este modelo derivado de la competición continúa empleando el motor TSI de su antecesor. Se trata de un bloque de gasolina, turboalimentado, de cuatro cilindros y 2,0 litros. Sí, es el mismo que el del Golf R, pero, en vez de 310 CV, entrega 350.

Con esta mecánica, el compacto consigue acelerar de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos. El año pasado, el coche consiguió el título del TCR con el piloto francés Jean-Karl Vernay, al volante.