El primer Clio con el apellido Sport se impulsaba con un motor de aspiración atmosférica, con 2,0 litros y 172 CV. En la actualización del vehículo, la cifra se incrementó a 182 CV.

El representante francés, de 3,77 metros de longitud, alcanzaba 220 km/h y rubricaba una aceleración, de 0 a 100, en 7,3 segundos. Todo, con un peso en vacío inferior a los 1.000 kilos.